CANTOS DE CUALQUIERA

Texto: Luis García Centoira.
Fotografías: Gervasio Sánchez.


“Hemos izado muchas banderas,
han izado muchas banderas.
Para que pensemos que están contentos,
para que piensen que estamos contentos”
(Yehuda Amijai)

I

Carente de identidad huyo
de la celebración del Día Patrio,
de la fiesta
del Orgullo
de ser Únicos.

En el balcón de los oradores
gesticula el Gran Hermano,
ese que reparte identidades,
el que nos da bendita su bendición
de cura laico.

(He oído hablar de un país
donde los Diferencialistas
son los parias
y sólo se oye su murga
en los espectáculos cómicos
de televisión.

Es un país al otro lado
de las naciones construidas
sobre la gloria homicida de sus muertos,
un país sin una causa
que deban glosar himnos
de liberación.

Hoy hablé con los espías
que han vuelto –horrorizados-
de tan tremebundo país.

Dicen que allí comen niños crudos,
los hijos violan a sus madres,
que nadie canta el himno nacional
ni colocan medallas al honor
sobre los ataúdes de los soldados muertos).

De noche miro las calles de esta Ciudad Elegida
cubierta de orvallo y ya sin fastos,
calles desiertas, sin transeúntes,
silentes ya los gritos de unicidad y grandeza.

Entonces, así, de madrugada,
mientras la lluvia ahoga los pasos de los barrenderos,
acalla los tacones de las putas
y las botas de los policías,
entonces, sólo entonces,
también esta parece la capital
del reino donde se durmieron
todos los Diferencialistas.


II

Aquí, en la tierra que me regaló sonoros apellidos,
donde a los niños en las escuelas enseñamos
la religión del odio al invasor pretérito,
donde hemos fundado la Nación de los Distintos,
ante la puerta de mi corazón me he parado
para ver el paisaje que había allí adentro:
he visto un cementerio casi infinito,
y un ejército de muertos me ha preguntado
por qué ellos debían ser un ejército de muertos.
Les mostré esta bella Diferencia que construímos,
esta patria joven que hoy inventamos.
Fueron amontonando uno sobre otro sus cuerpos;
con vísceras, dedos, pies, ojos, bazos y gritos
hicieron una montaña de horror y titularon
“Nación” a túmulo tan espléndido.
Pienso que mi corazón ha sido invadido
por esos Prescindibles a quienes olvidamos
en nuestra curda de diferencial credo
y que me aterra contemplar cómo mis vecinos
lanzan sogas para salvar de los naufragios
no a los marinos sino a los maderos.
(Nosotros ni siquiera hemos erigido
la estela donde consten uno a uno nombrados
los Iguales que murieron por defender Lo Nuestro).



III

Hoy un hombre enarbola la bandera de la sal
y otro orea pendones de la arena
— En la playa dos hombres vuelven a librar
la batalla de todas las telas.

Una niña saca su muñequita a pasear
y un niño con su balón las golpea
— En el parque la tarde ha caído, brutal,
como caen todas las fortalezas.

(…y una mujer ha escrito en la pared
que su madre fue su verdadera condena
— A este lado de la tiza vuelve a enseñar
La Parca su faz horrenda.)

Pasa un día que para éstos es un día más
y para aquéllos el fin de toda espera
— De muertes inútiles se volvió a llenar,
no de perspectivas, también esta guerra.

La nación que sublima lo nacional
es la patria de las dagas arteras
— Aquí está la mano que ha de tajar,
ahí el cuello de quien ni gana ni hereda.

(…y un hombre tenéis entre mil ya
y un niño que a no comprender empiezan
verdades tan llenas de Verdad
que sólo de palabras están llenas.)


“¿Cómo comenzó una bandera? Supongamos que había algo entero
como un vestido de mujer a la que se añora. Después se rasgó
en dos y fue suficiente para dos campamentos enemigos.”

Yehuda Amijai.


Nota.- Las imágenes  que acompañan a este artículo son obra del fotógrafo español Gervasio Sánchez. Si queréis conocer más acerca de este hombre genial y comprometido y, sobre todo, su visión acerca del papel del periodismo, las consecuencias de la guerra y la actitud del hombre ante la barbarie, os recomiendo que no os perdáis la siguiente entrevista:


Yehuda Amijai fue un escritor israelí que vivió en persona varios de los conflictos armados de su país, en primera línea del frente. Su obra está preñada de momentos como los que se recogen en los dos entrecomillados que abren y cierran los Cantos de cualquiera que aquí presentamos. Vivió la guerra, varias guerras y, a mi juicio, nunca acabó de entender la incapacidad del ser humano para aceptar al diferente. (Pero sí, supongo que sobre esta lectura de Amijai habrá quien me discuta. Todos interpretamos a los grandes maestros. Y él ha sido el mayor poeta israelí del siglo XX. Imagino que todos queremos aprehender un poco de su talento).

8 comentarios:

  1. El compromiso con la realidad nos trae esta belleza cruda. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Poemas magníficos, Luis, con tu letra expones ante los ojos ajenos la realidad del mundo. Crudo sí, pero necesarios.
    Gervasio Sánchez (alias el Gerva) es amigo y compañero en alguna misión internacional. Gran fotoperiodista reconocido internacionalmente.

    Un abrazo, poeta

    ResponderEliminar
  3. No hay peor enemigo que el odio que añades a los recuerdos y los alimentas, plantas tu odio sobre otra diferencia y te crees rey de la justicia. Todas las muertes deberían enseñarnos a respetar las diferencias, a ser justos y tender la mano, enterrar para siempre la violencia. Un saludo saludable y que muchos aprendan que siguiendo la cadena de la injusticia no podrán recoger más que miserias.

    ResponderEliminar
  4. Gracias a todos por comentar. Carlos, Marcelo, Nel, Isabel, Mónica, Maria José, Marcela,... mil besos.

    ResponderEliminar

Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. No seas hiriente al comentar, no seas más listo que nadie, no te las des de inventar el huevo porque el huevo ya está inventado. No descalifiques a otros sin ton ni son. No utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que los demás puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados.Este no es un blog ni triste ni gesticulante: comenta para que los demás disfruten porque has decidido disfrutar de la vida. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.