domingo, 24 de noviembre de 2013

LOS RINCONES, LOS MALDITOS RINCONES

25 de noviembre. 
Día Mundial Contra la Violencia Hacia las Mujeres.

No te merecías los rincones donde él te obligó a vivir: 

El rincón del desprecio donde se exilió tu autoestima.

El rincón del pánico donde el miedo se agigantaba en cuanto él abría la puerta de la calle.

El rincón del silencio cuando te preguntaban cómo habían surgido esos cardenales en tu cuello, en tu cara.

El rincón de la mentira cuando decías que te habías caído por las escaleras o que habías tropezado con una puerta abierta.

El rincón del olvido, ese rinconcito donde se escondía la niña que fuiste una vez, esa que reía, que saltaba y corría. Esa que tenía una vida.

(El rincón donde quisiste refugiar a tus hijos, ese lugar al final de las puertas cerradas que creíste que él nunca se atrevería a cruzar.)

El rincón de la vergüenza por tu aspecto porque él te convenció de que eras fea.



No, no te lo merecías: no eras estúpida, por mucho que él te lo repitiera no eras estúpida. Ni te habías buscado sus insultos o sus golpes. Ni había, tampoco, en ti nada que te volviera indigna de confianza.

¡Tanto amor que le dedicaste! ¡Tanto dolor que él te causó!
Tan inmerecido fue lo primero como injusto lo segundo.
¡Tantos celos sin amante que te rondara! ¡Tanto castigo sin crimen ninguno que tú hubieras cometido! ¡Tanta persecución, tantos insultos, tantas amenazas!

Lo que te merecías, lo que te mereces son grandes praderas donde resplandezca tu amor por ti misma, donde sean felices tus hijos y no se tengan que tapar los oídos para no oír sus amenazas o tus gritos de dolor; lo que te mereces es lo que nunca debiste perder: un sitio en el mundo. Ni mejor ni peor que el de los demás, sólo un sitio. Un lugar donde, al menos de vez en cuando, salga el sol.

Que no te engañe: el bicho es él.

3 comentarios:

  1. Con qué sencillez se pueden decir las cosas para no dejar lugar a duda alguna.
    Etiquetas: vida. Justo eso.
    Todos los días contra la violencia de género.
    Gracias por publicarlo, Luís, hay que compartirlo.
    Un abrazo.
    Namasté.

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  2. Lo llevo a un grupo,Mujeres de Negro acá en Uruguay,muy humano y claro

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  3. Gracias, Morgana. Tu aliento alienta.
    Ojalá os sea útil, Rosario. Yo sólo quería decir a las mujeres en esa situación que, hayan pasado por lo que hayan pasado, ellas no son las responsables. Son víctimas y se merecen una vida, porque eso que tienen a duras penas se puede calificar como tal. Besos.

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